INTRODUCCIÓN
Antes
de comenzar a realizar mi propio Proyecto Profesional y Vital, quiero decir que
espero que sea un instrumento que pueda utilizar a modo de reflexión una vez
salga de las cuatro paredes de la universidad. Además, dependiendo de la manera
en que lo encauce, podré utilizarlo a lo largo de toda mi trayectoria
profesional, ya que la vida laboral es algo que conlleva muchos años de
esfuerzo, trabajo y adquisición de experiencia
Como
bien hemos ido diciendo durante el cuatrimestre a medida que íbamos avanzando
en la asignatura, y realizando diversos ejercicios, el Proyecto debe estar
siempre vinculado a nuestras propias metas para que podamos utilizarlo a modo
de guía en el caso de que en algún momento nos encontráramos perdidos, faltos
de motivación, o necesitáramos buscar nueva orientación.
Conforme
va pasando el transcurso del tiempo, vamos creciendo como personas, y por lo
tanto nuestra motivación o el camino que toma nuestras vidas puede cambiar, y
con ello la necesidad de reedición y reestructuración de nuestro Proyecto en
base a nuestra nueva experiencia.
Con
todo ello, a continuación, voy a presentar mi propio Proyecto Profesional y
Vital vinculado a las metas que me he propuesto en la vida durante este curso,
para intentar conseguir cumplirlas y facilitar la adquisición de aquellos
logros necesarios para garantizar el cumplimiento de mis propios objetivos
profesionales.
1. DELIMITACIÓN DE
METAS/OBJETIVOS PROFESIONALES INICIALES
Antes
de comenzar a elaborar este documento, y para no hacerlo a ciegas, he tenido
contacto con información sobre otros Proyectos Profesionales y Vitales.
El
punto del que parto para elaborar mi Proyecto Profesional y Vital es mi meta
principal, en concreto, trabajar en un colegio público como maestra de educación
especial. Para ello, me he
formado durante tres años en la Facultad de Ciencias de la Educación y, por lo tanto, me gustaría dedicar mi vida a
ello.
Pero
a decir verdad, no he tenido siempre en cuenta esa opción como meta principal.
Desde que terminé bachillerato y tomé contacto con el campo de la orientación,
tuve claro que quería ser orientadora, ya que toda mi vida he sido una persona
muy empática y a la que se le ha dado muy bien dar consejos. Por lo tanto una
gran ilusión de mi vida era formar un Gabinete psicopedagógico. Pero soy consciente
de que no es una meta a la que pueda dedicar mi vida por completo, ya que se
trata de algo que requiere demasiado tiempo, esfuerzo y dedicación, además de una
gran cantidad de dinero que no dispongo.
Por lo tanto prefiero vincular mi vida laboral, por el momento, a una meta más
realista y que sea plausible a medio plazo en lugar de montar mi propia empresa
como sería el Gabinete, que me llevaría varios años y me causaría más problemas
de lo deseado. No obstante, no descarto la opción, aunque prefiero no basar mi
vida en una ilusión y guiarme por la realidad.
Probablemente
tomo esa decisión debido a mi personalidad. Otra persona preferiría esperar y
realizar su Proyecto Profesional en base a su mayor deseo. Pero en mi caso, y
como ya he dicho anteriormente, no quiero dedicar mi vida únicamente a intentar
realizar una meta que se hará posible muy lejana en el futuro, sin tener la
certeza de que verdaderamente se vaya a conseguir.
Por
ello, y como otra de mis grandes vocaciones es ser maestra de educación
especial, he vinculado mi meta principal hacia esa función educativa.
Para
ello debo terminar, en principio, mi Licenciatura en Psicopedagogía para
empezar a prepararme las oposiciones a maestro y sacarlas con la mejor nota
posible para comenzar a ejercer cuanto antes con una plaza fija como
funcionaria en un colegio público.
Una
vez finalizada la licenciatura necesitaré apuntarme a una academia en la
que los alumnos Diplomados en Magisterio
pueden prepararse para comenzar a estudiar el temario de las oposiciones a
maestro. Allí, deberé dedicar gran parte de mi tiempo a estudiar ese temario y
presentarme a la primera convocatoria de
oposiciones que se convoque y obtener puntos.
Sin
embargo, el clima que envuelve a la convocatoria de oposiciones es bastante
incierto, por lo que es necesario plantearme metas laborales alternativas a ser
maestra. Sobre todo teniendo en cuenta que ya ha llegado la hora de
independizarme y para ello necesito un trabajo remunerado que me permita
hacerlo.
Como
meta alternativa me planteo trabajar como psicopedagoga- orientadora en un
Instituto o Gabinete. Para ello, mi principal objetivo sigue siendo terminar la
licenciatura en psicopedagogía, cuya consecución depende de lo que he
mencionado anteriormente para, más tarde, formarme con un máster en Psicología
clínica para capacitarme en diagnóstico.
a. Temporalización.
El
tiempo en el que deseo ver cumplida mi metra principal es a medio-largo plazo,
ya que requiere de la consecución de varios subobjetivos necesarios y que
necesitan cierto tiempo para cumplirse:
-Licenciatura
en Psicopedagogía: 1 mes.
-Preparación
oposiciones: 2 años.
-Entrada
en la bolsa de maestros: 2-3 años.
Tiempo total para la consecución de la
meta: 4 años como máximo.
Meta
alternativa:
-Licenciatura
en Psicopedagogía: 1 mes
-Estudio
de un máster en Psicología Clínica: 2 años.
-Búsqueda
de trabajo como orientadora: 1 año como máximo.
Tiempo total para la consecución de la
meta alternativa: cuatro años y medio como máximo.
b. Condiciones de
trabajo que aceptaría
Este
es un aspecto que siempre he tenido claro. Tal y como se encuentra actualmente
el panorama laboral, el futuro se presenta bastante incierto y lo que se siente
al pensar en él es un contraste entre ilusión e incertidumbre, por lo que
actualmente aceptaría casi cualquier contrato de trabajo que no vulnerara mis
derechos, o supusiera trasgredir los de cualquier otra persona, y con unas
condiciones salariales que me permitieran sobrevivir hasta que encontrara un
trabajo mejor.
Sin
embargo, si la situación cambiara o fuera diferente a la que tenemos,
probablemente preferiría trabajar con un contrato fijo (a ser posible como
funcionaria) a tiempo completo, con unas condiciones salariales que pudiera
emplear para pagar la Hipoteca, la luz, y otros gastos de la vida cotidiana.
El
tipo de Jornada no es demasiado importante para mí, aunque preferiría el turno
de mañana antes que el de tarde o nocturno, ya que llevo toda mi vida acudiendo
a clase por la mañana y es a lo que estoy acostumbrada, por lo que madrugar ya
no supone un gran esfuerzo para mí.
En
muchas ocasiones la vida nos plantea situaciones para las que tenemos que
decidir si queremos continuar al lado de nuestra familia o partir en busca del
trabajo de nuestros sueños. A día de hoy, soy consciente de que, probablemente,
tenga que salir de mi provincia para poder empezar a trabajar en colegios
públicos como maestra de educación especial, por lo que estoy mentalizada y no
me importa demasiado. No obstante, preferiría que el lugar al que tuviera que
acudir a vivir estuviera lo más cercano posible y poseyera un clima favorable y
lo más parecido al que tiene el lugar en el que resido actualmente.
2. AUTOCONOCIMIENTO DE
LAS POTENCIALIDADES PERSONALES Y PROFESIONALES
a. ¿Cómo soy? ¿Qué he
descubierto a partir del análisis de mi propia historia?
Tras
el análisis de mi propia historia de vida y tras delimitar un punto de partida
en el que se reflexiona sobre aspectos básicos a tener en cuenta antes de
comenzar cualquier Proyecto de vida, he descubierto que soy una persona idónea
para cualquiera de las dos metas en las que he basado mi propio Proyecto
Profesional(meta principal y meta alternativa).
Mi
paciencia y mis capacidades para empatizar me hacen una candidata muy buena
para ejercer como maestra u orientadora, ya que me hace ser respetuosa con mis
alumnos y con las personas que se pongan en mis manos, así como alguien
adecuado para transmitir malas o buenas noticias (según sea conveniente) a los
familiares de los alumnos.
Además,
gracias a los cuatro años que llevo estudiando en mi facultad, he obtenido
grandes cualidades para trabajar en equipo, lo que me llevará a coordinarme de
manera óptima con aquellas personas con las que trabajaré.
b. ¿Cuáles son mis
potencialidades?
Como
potencialidades puedo reseñar, además de las citadas en el subpunto anterior,
mis capacidades para adaptarme a cualquier medio en el que me desenvuelva, mis
ganas de trabajar, el empeño y esfuerzo que pongo en todo lo que hago, y la
facilidad con la que aprendo a realizar nuevas funciones o tareas que se me
encomiendan.
Pero
sin duda, el aspecto positivo de mí misma que más resalto es mi optimismo. Se
trata de un aspecto muy necesario en el transcurso de los días actualmente, ya
que trabajando mientras miras el lado positivo de las cosas y aceptas que
siempre se puede poner una solución a los problemas, tu rendimiento mejora y
con ello la productividad de tu propio trabajo.
¿Y mis debilidades?
Una
de mis debilidades, que no siempre se consideran como tal, señalo mi compasión.
A veces, los sentimientos de empatía me llevan a sentir lástima por algunas
personas, algo que me puede llegar a influir negativamente en mi trabajo. Para
facilitar la comprensión de este hecho, pongo un ejemplo: hay ocasiones en las
que un alumno con discapacidad necesita realizar una de las funciones básicas
para la vida diaria, como por ejemplo lavarse los dientes. Una persona
funcional y autónoma se lava los dientes sólo, pero en ocasiones una persona
con discapacidad puede precisar de ayuda para hacerlo, aunque la ayuda debería
consistir en proporcionarle aquellas ayudas para que consiguiese ser autónomo
el resto de su vida. En muchas ocasiones, sin embargo, nos encontramos ante
algunas personas que, por lástima, deciden ayudarles haciéndoles las propias
tareas, consiguiendo totalmente lo contrario a lo que se pretende, ayudarle.
Otra
de mis debilidades, que a priori puede sonar un poco extraño, es el empeño y
esfuerzo que pongo ante mis tareas. Quiero aclarar esto diciendo que me refiero
a aquellas veces en las que necesito que el trabajo esté lo mejor posible,
llegando a prescindir de realizar mis necesidades básicas vitales como comer o
dormir para obtener en la tarea el resultado que deseo obtener.
c. Análisis de
competencias profesionales
Las
competencias que preciso obtener para desempeñar mi función como maestra de
educación especial, son las siguientes:
Un
maestro de Educación Especial ha de tener un conjunto de conocimientos,
competencias, actitudes y valores que le hagan poder ejercer la profesión
docente con un alto nivel de compromiso, con la intención de dar una respuesta
educativa adecuada a las necesidades específicas que manifiestan los alumnos
con discapacidad, así como a las de quienes presentan necesidades educativas
especiales derivadas de otros factores. Dentro del perfil del maestro de
Educación Especial, encontramos dos tipos de competencias, las generales, que
deben poseer todas aquellas personas que se dediquen a la educación, y las
específicas, propias de la especialidad en Educación Especial.
Competencias
generales
·
Capacidad
de diseñar y desarrollar proyectos y unidades de programación que permitan
adaptar el currículum al contexto sociocultural de los alumnos.
·
Capacidad
para seleccionar y elaborar materiales didácticos y utilizarlos en los marcos
específicos de las distintas disciplinas.
·
Conocimiento
y habilidad para utilizar e incorporar adecuadamente las TIC en las actividades
de E/A.
·
Participación
en proyectos de investigación relacionados con la E/A, introduciendo propuestas
de innovación encaminadas a la mejora de la calidad educativa.
·
Capacidad
de colaboración con los distintos sectores de la comunidad educativa.
Competencias
específicas
·
Conocimientos
y habilidad para determinar las necesidades educativas de los distintos
alumnos, definiendo ámbitos de actuación prioritarios, así como el grado y la
duración de las intervenciones, las ayudas y los apoyos requeridos para
promover el aprendizaje.
·
Capacidad
der reconocer el papel del conocimiento metalinguístico y diseñar actividades
para el desarrollo del autocontrol y la creatividad.
·
Capacidad
de reconocer como elemento de riqueza e integración en las actividades de clase
las lenguas de todos los alumnos.
·
Conocimiento
y habilidad para utilizar las ayudas tecnológicas que contribuyan a mejorar las
condiciones de aprendizaje y la calidad de vida.
·
Capacidad
de búsqueda de información de recursos existentes en la comunidad que puedan
actuar como apoyos a la tarea educativa.
·
Conocimiento
y habilidad para evaluar los planes de trabajo individualizados, introduciendo
ajustes progresivos en los objetivos de la intervención, en la adecuación de
los métodos y pautas a seguir.
Competencias
como orientador (meta alternativa)
·
Competencia emocional: ser capaz de manejar
adecuadamente las propias emociones como la impaciencia, el estrés o el
cansancio ante determinados casos y en determinados contextos, por ejemplo, con
usuarios quejosos, con perfiles con pocas salidas profesionales, etc.
·
Competencia instrumental: Mejorar habilidades
instrumentales de la orientación: redactar, elaborar documentos y comunicar;
familiarizarse con el trabajo en red y el trabajo en equipo; mecanografía,
procesamiento de textos, búsqueda en internet y manejo de herramientas
relacionadas con la web, hojas de cálculo, bases de datos, tratamiento
estadístico, presentaciones multimedia, sistemas de registro y reproducción audiovisual,
etc.
·
Competencia conversacional: ser capaz de
generar y llevar conversaciones cómodas con los clientes y familias y hacer más
atractivas las sesiones de entrevistas.
·
Competencia de evaluación: ser capaz de
evaluar los diferentes objetivos necesarios para cada caso, así como los
procedimientos de programación, revisión y evaluación, y sus cambios.
·
Competencia de registro: ser capaz de
registrar la información de manera ordenada y rigurosa, atendiendo a la mayor
cantidad de detalles posibles. Para ello es necesario estar entrenados en la
recogida de datos para poder seleccionar aquello que nos es más útil.
·
Competencia de planificación: ser capaz de
planificar la consecución de los objetivos propuestos mediante la elaboración
de planes o “itinerarios” graduales para cada uno de los objetivos que incluyen
metas o pasos intermedios.
·
Competencia de información: Gestionar la
información necesaria para el proceso de orientación en general, y para la
intervención orientadora en particular realizando diferentes tipos de acciones:
definir categorías o tipos de contenidos informativos de interés; determinar
fuentes informativas; establecer procedimientos individuales o en red de
búsqueda, obtención y clasificación de la información; diseñar e implementar
los procedimientos de elaboración y clasificación de herramientas e
instrumentos informativos aplicables en orientación.
·
Competencia para la aceptación: ser capaz de
utilizar técnicas de aceptación “no racionalizadoras” que tienen como objetivo
ayudar al cliente a percibir que el desarrollo y la mejora personal y
profesional requieren planificación, tiempo y esfuerzo y que el malestar o el
desánimo deben ser aceptados como parte del proceso de mejora.
·
Competencia para el cambio: Aplicar técnicas
de gestión de la motivación y de facilitación del cambio cuyo fin es aumentar
la probabilidad de que el cliente alcance los objetivos propuestos.
Las
competencias que a día de hoy poseo son:
-Diseño,
implementación y evaluación de programas.
-Implementación y evaluación pruebas cognitivas.
-Viajar de
forma autónoma e independiente.
-Manejo de
informática a nivel usuario- profesional.
-Valoración
crítica de la evolución personal propia
y ajena
-Aplicación
de conocimientos adquiridos de manera teórica a los ejercicios prácticos
-Implementar
cuestionarios profesionales a sujetos poco reflexivos.
-Planificar,
organizar y disponer materiales de forma autónoma.
-Recuperar y
analizar información desde diferentes fuentes.
-Resolver problemas.
-Trabajar en equipo.
-Generar nuevas ideas.
-Utilización
programas basados en metodología ABA.
-Evaluación
de sujetos y encaminarlos hacia la
consecución de su objetivo.
-Adaptar
metodologías a los diferentes individuos.
3. CONOCIMIENTO DEL
ENTORNO FORMATIVO Y PROFESIONAL.
a. ¿Qué conozco sobre mi
profesión? ¿Cuáles son las competencias que desarrollaré como profesional?
En
general, creo que no poseo el debido conocimiento acerca de la profesión que me
gustaría desempeñar. Para decir esto, me baso en el poco contacto que he tenido
realmente con el contenido práctico, que se limita al abordaje de clases
particulares y prácticas de enseñanza.
Sobre
la profesión de maestra de Educación Especial poseo todos los conocimientos
adquiridos durante mis tres años de Diplomatura en Educación Especial y aquella
experiencia profesional recogida en mis prácticas de enseñanza específicas. Además, aunque es
una especialidad diferente, las prácticas generales que cursé en un curso de
tercero de Primaria, también pude utilizarlas para adquirir una experiencia
diferente, pero que, a su vez, me sirvieron para aprender aspectos que no
podría haber aprendido en las específicas.
Si
me centro en mi meta alternativa, el desempeño de la función de psicopedagoga,
el desconocimiento era aún mayor hasta el año pasado, lo cual ha cambiado a lo
largo de este curso académico con las nuevas asignaturas de Psicopedagogía y
las prácticas en el Equipo de Orientación de Triana. He de tener en cuenta que
aún no he terminado la Licenciatura, y hay aún muchos aspectos que son
desconocidos para mí, pero espero suplir esas carencias con conocimiento y/o experiencia.
Como
profesional como maestra, hay una serie de competencias que desarrollaré. Hay
muchos autores que quieren enumerar estas competencias, pero son tantas que no
existe unanimidad entre los diferentes autores a la hora de nombrarlas y
agruparlas. Yo he querido recoger algunas como las siguientes:
Competencias
docentes:
1. Organizar y animar situaciones de
aprendizaje
2. Gestionar la progresión de los aprendizajes
3. Elaborar y hacer evolucionar dispositivos
de atención a la diversidad
4. Implicar a los alumnos en su aprendizaje
5. Trabajar en equipo
6. Participar en la gestión de la escuela
7. Informar e implicar a los padres
8. Utilizar las TIC
9. Afrontar los deberes y dilemas éticos de
la profesión
10. Organizar la propia formación continua
(Perrenoud
, 2004)
Competencias
docentes según Zabalza, (2003)
1. Planificar proceso de Enseñanza y
Aprendizaje
2. Seleccionar contenidos
3. Ofrecer informaciones y explicaciones
4. Manejar nuevas tecnologías
5. Diseñar
metodología y organizar actividades
6. Comunicarse con los estudiantes
7. Tutorizar
8. Evaluar
9. Reflexionar e investigar sobre la enseñanza
10. Identificarse con la institución y trabajar en equipo
b. ¿Qué ámbito/puesto de
los que he conocido (actividad de clase) me interesa más? ¿Por qué?
Al
ser maestra, el ámbito en el que trabajaría sería el académico, educación
reglada, porque es donde más fácilmente puedo encontrar trabajo y dónde
probablemente más cómoda estaría debido al desarrollo que llevo hasta ahora
como persona y como profesional.
Dentro
del campo de la orientación, el ámbito que más me interesa es el ámbito adulto,
es decir, orientación no reglada, porque considero que es más fácil para mí
empatizar con personas con situaciones similares a las que encuentro en mi vida
diaria.
No
obstante, me gustaría elaborar una rejilla de constructos con las profesiones
que más me interesan dentro de estos dos campos.(Ver entrada Siguiente)
c. Información que
necesito para acceder a ese ámbito/puesto.
Para
acceder al puesto al que deseo, necesito poseer una Diplomatura en Educación
Especial y superar unas Oposiciones al Estado en el ámbito de la Educación
Especial.
El
primer requisito, la Diplomatura, ya lo reúno, por lo que ahora sólo me
quedaría presentarme a las Oposiciones.
Además,
al cursar la Licenciatura en Psicopedagogía, obtendré una puntuación extra
independientemente de la nota sacada en la convocatoria a la que me presente.
Para
poder optar al puesto de trabajo en el ámbito de mi meta alternativa, podría
hacerlo de dos formas: oposiciones para orientador en secundaria, o búsqueda de
empleo a través de internet que ofrece muchas posibilidades y buscando un Gabinete psicopedagógico
privado.
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