FICHA 1
REFERENCIA
BIBLIOGRÁFICA:
Echeverría, B.(2010) Orientación en la evaluación,
reconocimiento y acreditación de competencias. En B. Echeverría (Coord.), S.
Isus, M.P. Martínez y L. Sarasolo, Orientación Profesional (pp 406-
410). Barcelona: Editorial VOC
PALABRAS CLAVE:
Balance de competencias, proyecto profesional, dimensión
acogida, investigación, síntesis.
IDEAS CLAVE:
El Balance de competencias es un
proceso muy bueno a seguir a la hora de elaborar un proyecto profesional y
vital.
Durante este proceso, el
individuo intentará conocerse a sí mismo con el fin de aprovechar al máximo sus
competencias profesionales.
RESUMEN:
Este documento hace referencia a
una técnica empleada en la orientación profesional llamada Balance de
Competencias.
En un principio, en el documento
nos encontramos con los antecedentes históricos de esta técnica para
posteriormente definir el concepto según diversos autores y según la Ley.
Fue a partir de la Ley nº 91-
1405 de 31-12-1991 (Art. 900-2) Cuando se empezó a definir el Balance de
Competencias como un “conjunto de acciones que tienen como objetivo permitir a
los trabajadores analizar sus propias competencias profesionales y personales”.
Además, el documento hace
referencia a las dimensiones que se ven implicadas ante la asociación del
análisis psicológico y la vertiente pedagógica. Estas dimensiones son:
Proyectual, activa y proactiva, de individualización, ecológica y formativa.
En último lugar, encontramos
divididas las fases del Balance de Competencias:
La fase de acogida es aquella en
la que se aporta información que será posteriormente analizada por el sujeto,
mientras que en la fase de investigación es donde se comienza a indagar,
construyendo conocimientos mediante el análisis de habilidades y competencias.
Por último, se encuentra la fase de síntesis y devolución, en la que se
comienza a planificar y evaluar el documento de síntesis del proceso.
FICHA 2
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Rodríguez Moreno, M.L. (2006).
Evaluación, balance y formación de competencias laborales transversales. (pp.
109- 154). Barcelona: Laertes.
PALABRAS CLAVE:
Balance de Competencias,
desarrollo personal, orientación, conocimientos, potencial, saber hacer,
actitud, autoexploración, formación, complejo, proceso.
IDEAS CLAVE:
Las competencias pueden
traducirse como sinónimos de capacidad y de saber hacer.
El Balance de Competencias actúa
en diferentes planos y produce diferentes efectos.
El Balance de Competencias puede
ser entendido como un proceso de formación en sí mismo.
El Balance de Competencias es un
proceso de ayuda activo, personalizado y complejo.
RESUMEN:
Son muchas las definiciones que
el autor ha hecho constar en el documento acerca del Balance de Competencias,
por lo que es difícil llegar a un consenso acerca de lo que se considera un
balance de competencias en sí mismo.
Rodríguez Moreno (2006) deja
constancia en este capítulo de que el balance de competencias es un proceso
complejo de autorreflexión contínua y personal, que puede ser muy útil a la
hora de busca un futuro empleo. Es enfocado desde diferentes enfoques, como el
relacional, de la imagen en sí mismo, diferencial, ergonómico. No debe
limitarse a ser una lista de las cualidades de una persona, sino a reconocer
competencias adquiridas a lo largo de la vida.
Este proceso, es un proceso de
formación en sí mismo, debido a que la persona, a la vez que se orienta, se
hace consciente de sus propias posibilidades y debilidades dentro de un futuro
empleo.
Se trata de un conjunto de saber
y saber hacer, que nos hacen capaces de desempeñar o no ciertas funciones
dentro de la categoría de empleos a la que queremos optar.
FICHA 3
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
PADILLA; M.T. (2009). El
diagnóstico en Orientación Profesional: modalidades e instrumentos. En L.M.
Sobradoy A. Cortés (Coord.), Orientación Profesional (pp101 – 118). Madrid:
Biblioteca Nueva.
PALABRAS CLAVE:
Diagnóstico, Orientación
Profesional, Información, Reflexión,
Proyecto Profesional, Instrumentos.
IDEAS CLAVE:
“Diagnóstico y Orientación, por
tanto, constituyen una unidad” (González Maura, 2004: 65).
El Diagnóstico es una actividad
compleja que no debe reducirse a la aplicación de una única prueba.
Todas las características
personales se deben tener en cuenta a la hora de realizar un diagnóstico en
educación.
El Diagnóstico debe ser lo más
completo posible en cuanto a las variables a las que afecte.
El constructo de carrera varía
mucho de una persona a otra, por eso se aboga por estrategias narrativas en
lugar de recurrir a test estandarizados.
RESUMEN:
Este documento está enfocado
hacia la utilidad del diagnóstico en Orientación Profesional, que es un proceso
que debe ir encaminado hacia la mayor obtención de información del sujeto que
va a ser orientado con el fin de encauzar la toma de decisiones.
Para ello se han de considerar
una serie de variables, que son definidas por varios autores. En concreto,
Rodríguez Moreno (2009) diferencia entre: madurez vocacional, estado de
decisión y/o indecisión profesional, motivación hacia el trabajo y nivel de
aspiración, satisfacción laboral y significado del trabajo y auto-eficacia
profesional.
Según se expone a lo largo del documento, hay gran variedad de pruebas e
instrumentos que se pueden utilizar para recoger información: pruebas
estandarizadas como el inventario de intereses o los instrumentos para la
evaluación de competencias profesionales, ténicas cualitativas como la historia
de vida, el portafolios o las técnicas de rejilla.
Por último, este documento de
María Teresa Padilla (2009)expone una breve síntesis acerca del diagnóstico,
afirmando que es un proceso complejo que no se puede reducir a la aplicación de
una única prueba.
FICHA 4
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
ROMERO, S. (2009). El proyecto
vital y profesional. En L.M. Sobrado y A. Cortés. (Coords.), Orientación
Profesional (pp 119 – 141). Madrid:
Biblioteca Nueva.
PALABRAS CLAVE:
Proyecto profesional y vital,
futuro, construcción, evolución personal, desarrollo, significado, aprender.
IDEAS CLAVE:
El proyecto profesional y vital
es un proceso de construcción personal por el que el individuo pone en relación
sus circunstancias pasadas, presentes y futuras, dando prioridad a esta última.
A través del proyecto profesional y vital la persona puede
dar sentidos y elaborar significados.
El orientador debe facilitar este
proceso y ayudar a la persona a tomar conciencia de los obstáculos que impiden
el progreso.
RESUMEN:
En este capítulo, el autor,
Romero (2009) nos hace una breve síntesis del proceso de construcción de un
proyecto profesional y vital.
Para aclarar la idea del concepto
se realiza un repaso sobre las diferentes definiciones que el proyecto ha
tenido a lo largo de la vida, para posteriormente realizar una definición que
englobaría las características principales aportadas por todas las definiciones
anteriores. Siendo así el proyecto vital y profesional, una construcción activa
en la que se trabaja “sobre” y se expresa la propia imagen de sí mismo/a, que
implica la adquisición de una serie de conocimientos, habilidades y actitudes,
que requiere un proceso previo de explicación que se concreta en el plan de
acción y genera desarrollo personal. (Romero Rodríguez, 1999).
Para la correcta elaboración y
desarrollo de este proyecto se explica que debe ser un proceso intencional,
abierto y de carácter flexible y que la persona que orienta debe estar motivada
para hacerlo y expresarse con libertad.
Para elaborar un proyecto vital y
profesional es necesario, explica el autor, que el orientador y orientado deben
aprender una serie de condiciones imprescindibles para asegurar el éxito. Por
ello, se debe adquirir la competencia de aprender a anticiparse, a explorar
(muy necesario para conocer el mercado de trabajo), a encontrarse a sí mismos,
a construir proyectos y a tomar decisiones.
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